Llegué a este trabajo viviéndolo.
Nací en Rusia. A los 13 me mudé a Argentina. A los 20, a Estados Unidos. Cada vez que aterricé en un lugar nuevo, tuve que entender sistemas que no estaban hechos para mí, aprender rápido, y construir estabilidad desde cero.
Pagué mis estudios universitarios y un máster trabajando en dos empleos. Después pasé una década en startups, siempre cerca de quien fundaba la empresa, siempre apagando incendios.
Era buena en operaciones. Podía construir sistemas, moverme rápido, sostener equipos. Pero veía pasar lo mismo una y otra vez. Buenas empresas, gente inteligente, potencial real. Y luego algo sin nombre iba minando todo. Conflictos que nadie nombraba. Agotamiento que nadie reconocía. Patrones que se repetían sin importar cuántos procesos construýéramos.
Yo también me agoté. No de forma dramática. Solo lentamente, hasta que dejé de reconocerme.
Ahí fue cuando dos caminos que venían fluyendo en paralelo finalmente se encontraron. Había pasado años yendo hacia adentro a través de la respiración consciente, el movimiento, la meditación, y sentándome en círculos de transformación en distintos lugares del mundo. Ese trabajo interior siempre fue tan real para mí como cualquier hoja de cálculo o plan operativo. IFS me dio el lenguaje para unir los dos mundos.
Me formé en Sistemas de Familia Interna en el IFS Institute, Niveles 1, 2 y 3. Me formé en Coaching de Transformación Profunda (Deep Transformational Coaching). He acompañado a clientes en más de 15 países.
Es un trabajo práctico. Aparece en conversaciones reales, decisiones reales, relaciones reales. Pero va a la raíz. Ese es el único lugar donde el cambio realmente sucede.
Vivo entre Estados Unidos e Italia. Trabajo en línea. Las sesiones son en inglés o español.